HOMENAJE: 

María Elena Walsh

PodcastProf. Gisela Gomez
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En esta nueva oportunidad decidimos recordar a María Elena Walsh, a 90 años de su nacimiento. Compositora, poeta, cantante, cupletista, narradora, dramaturga, guionista, autora de algunas de las páginas más bellas de la literatura nacional y de las canciones que todavía tararean adultas y adultos, niñas y niños.

Pequeño recorrido por su vida.

Este año María Elena Walsh cumpliría 90 años. Ante la persistencia de su obra, su actualidad inagotable en la cotidianidad de un país que continuamente se explica a sí mismo a través sus rimas, sus metáforas y su mágico manejo del sinsentido. Sin dejar de ser poeta, Walsh fue escritora, compositora, autora, cantora, maestra, feminista, ciudadana. Como trovadora de lo palpable y lo anhelado, María Elena encarnó y encarna la conciencia poética de generaciones de argentinos.

María Elena Walsh nació el 1º de febrero de 1930 en Ramos Mejía. Ascendencia irlandesa por parte del padre y herencia criolla y andaluza por parte de su madre; lo cual fue la base de una identidad amplia y generosa que le permitió atravesar la vida cultural argentina con la desenvoltura de quien sabe que su voz viene de otras voces y la modernidad es un amasijo de tiempos en vaivén.

A lo largo de una vida dedicada a descalzar sentidos de las palabras, pasó de sonrojarse como juvenil promesa de la poesía a hurgar con desenfadado entre los pliegues de la palabra cantada. Desempolvó el folklore como idea y en la conmoción de lo urbano fue parte de aquel movimiento de la Nueva Canción Argentina que, en la segunda mitad de la década de 1960, afinó las mezclas de géneros y estilos en nombre de lo distinto. Con esa mezcla forjó su idioma para grandes y chicos. Es decir, para los demás.

A los 17 años, su primer libro de poesía: ‘Otoño imperdonable’ obtuvo el segundo premio municipal de poesía y fue celebrado por figuras como Pablo Neruda y Juan Ramón Jiménez. En ese momento ya publicaba en el diario La Nación como, posteriormente, lo hizo en la revista Sur.

En 1960, año del 150° aniversario de la Revolución de Mayo, cuando la revista creada y dirigida por Victoria Ocampo, con quien entabló una amistad perdurable, la convocó entre una serie de intelectuales a un “examen de conciencia” sobre la argentinidad.

En 1960 apareció su primer libro de poesía dedicado a los niños: ‘Tutú Marambá’, al que siguieron ‘Zoo Loco’ en 1964, ‘El Reino del Revés’ de 1965 y ‘Dailan Kifki’ en 1966; algunas de las muestras de un lenguaje y una actitud totalmente novedosas para la literatura infantil.

Dicha manera, distinta y elevada al considerar a la infancia como espacio y a las niñas como a los niños como público, se complementó enseguida con varios discos de canciones y cuentos. Fue una especie de renacimiento de la canción como herramienta poética, portadora de memorias y asombros, la cual se consolidó en trabajos como ‘Canciones para mirar’ de 1963, ‘El país de nomeacuerdo’ en 1967 y ‘Cuentopos’ de 1968.

El único disco publicado durante la infausta dictadura cívico militar fue ‘De puño y letra’ de 1977. Durante la terrible época dejó prácticamente de componer y casi no actuó en público. En un artículo publicado en el diario Clarín en agosto de 1979, con la perspicacia de sus poesías, cuentos y canciones sumado a un coraje poco común para la época: comparó a la Argentina de la dictadura con un jardín de infantes:

“Hace tiempo que somos como niños y no podemos decir lo que pensamos o imaginamos. El ubicuo y diligente censor transforma uno de los más lúcidos centros culturales del mundo en un Jardín-de-Infantes fabricador de embelecos que sólo pueden abordar lo pueril, lo procaz, lo frívolo o lo histórico pasado por agua bendita. Ha convertido nuestro llamado ambiente cultural en un pestilente hervidero de sospechas, denuncias, intrigas, presunciones y anatemas”, escribió.

Falleció el 10 de enero de 2011 a los 80 años en el sanatorio La Trinidad. Sus restos fueron velados en la sede central de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores –SADAIC- y la inhumación se realizó en el panteón de la entidad en el Cementerio de la Chacarita. Es otro apunte del almanaque. No obstante, para personalidades como María Elena Walsh morir es imposible. Principalmente porque a su obra, la cual es perdurable por fuerza propia, el tiempo no le concederá la infernal ciudadanía “en el país de nomeacuerdo”.

Extracto de la nota publicada en "Tiempo Fueguino"

Linck: https://www.tiempofueguino.com/a-9-anos-de-su-fallecimiento-este-2020-maria-elena-walsh-cumpliria-90-anos/

La verdadera María Elena contada por Sara Facio.

Entrevista del programa "Caminos de tiza"

¿Quién es Sara Facio?

Sara Facio es una fotógrafa, editora, curadora fotográfica, periodista, gestora cultural. Destacada por la ejecución de retratos a algunos de los personajes más importantes de la cultura argentina y mundial: Borges, Cortázar, Gárcia Márquez, Neruda, Mercedes Sosa, María Elena Walsh, entre otros.

Creó la Fundación María Elena Walsh. Para  preservar y difundir la obra literaria y musical de la inigualable artista argentina. Donde se señala  especialmente sus atributos éticos y humanitarios. Actualmente es la presidenta de dicha fundación.

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